Réplica a Rick Falkvinge sobre la evolución del Movimiento Pirata en su primera década

Réplica a Rick Falkvinge sobre la evolución del Movimiento Pirata en su primera década

Este artículo también está disponible en: Inglés

El pasado 1 de enero Rick Falkvinge celebraba el décimo aniversario del nacimiento de Piratpartiet (Partido Pirata sueco) con otra columna desde su tribuna particular en Infopolicy. En ella nos narra las lecciones que ha aprendido en esta década y el camino que él cree que debe seguir.

Pues bien, Falkvinge vive en una burbuja. Como camaradas de ideario y movimiento internacionales, es nuestra obligación señalar que Falkvinge cree que todo el monte es Suecia. En la misma publicación se arroga los éxitos piratas en otros países pero lo enfoca completamente desde su perspectiva única.

Lamentamos que, en ocasiones, pierda de vista que él, quiera o no, se alza en portavoz de todos los piratas. El movimiento pirata es extremadamente plural y debemos cuidarnos mucho de hacer generalizaciones. Suecia no es España, ni España es Suecia. No nos verán desde España dar lecciones de cómo debe evolucionar el movimiento en otro país ajeno, cuyas vicisitudes no conocemos.

También lamentamos que, a pesar de su actividad internacional de divulgación, apenas haya un diálogo fluido entre él y los partidos locales. Es una tarea ingente, pero una tarea necesaria para quien asegura ser “evangelista político”. Para evangelizar internacionalmente primero hay que conocer cada tierra que pisas al bajar del avión. Desde la distancia se pierde la perspectiva.

El problema es que Falkvinge también mueve a gente que cree que su país es Suecia. No, lo sentimos, si vives en España estás muy lejos de una sociedad como la sueca. No pretendemos idealizarla, porque en todos sitios se cuecen habas y en algunos a calderadas.

España tiene un contexto de crisis profunda. Crisis económica, social e institucional. Éste es un país hundido en la miseria, con un 25% de población bajo el umbral de la pobreza, donde el ideario pirata a la sueca no tiene lugar. Al que no tiene para comer no le preocupan los derechos de autor. Al que sí tiene le preocupa su precariedad, no las patentes. Al que no es precario ni sufre la crisis intensamente, ése es el que cree que no estamos tan mal y puede preocuparse de los aparentemente baladíes puntos del ideario pirata.

Decimos “aparentemente” porque somos conscientes que no lo son. Que a todas las personas descritas a grandes rasgos en el párrafo anterior les afecta todo lo dicho. Les afecta el copyright para el acceso universal a una educación de calidad. Les afectan las patentes para acceder a medicamentos asequibles. Las raíces filosóficas del ideario son profundas y representan todo un cambio de paradigma que sacudirá las estructuras de nuestra sociedad el día que sepamos aceptarlas y explicarlas.

De acuerdo, la crisis es global. Pero Suecia no la ha sufrido igual que otros países del sur. Falkvinge da la impresión de no ser consciente que cuando nació el movimiento pirata no había crisis, o al menos, no todos la veíamos venir. Ahora el ideario original se queda corto. No sus bases filosóficas, que no se han explorado ni evolucionado durante esta “maravillosa” década que nos describe Rick en su artículo.

No negaremos que los hechos alcanzados son meritorios. Lo son, en serio. Buen trabajo, pero no nos practiquemos sexo oral todavía. Queda mucho por hacer y eso pasa por pensar con mucho más largo plazo que las conclusiones cortoplacistas de Falkvinge.

Volviendo a su cámara de eco o burbuja, cómo prefiera llamarlo quien nos lee, veamos por qué el señor Falkvinge no da pié con bola.

Insistimos, el movimiento pirata nació sin crisis. Éramos felices clases medias. Perdón, creíamos ser. Más allá de esto, no se puede pretender permanecer impertérrito sin modificar ni un ápice tu visión del mundo cuando éste cambia tanto en unos años. Política, ¿alguien recuerda de qué va esto? Ah sí, eso que ha ido variando a medida que los avances tecnológicos y sociales han moldeado el mundo como arcilla.

A pesar que el ideario pirata defiende la igualdad de género, implícita en la DUDH o el Códice Pirata, Falkvinge pasa de largo que una de las principales causas no naturales de muerte entre las mujeres de 14 a 44 años es la violencia machista. Una violencia que potencialmente afecta a la mitad de la población del mundo y a él ni le va ni le viene, presuntamente. Una violencia que se extiende más allá de lo visible, de los asesinatos, violaciones y abusos que copan noticiarios pero no recursos públicos para atajarla. Hablando de recursos, no nos olvidemos de la violencia económica que, en sociedades con una desigualdad como la española, profundizan la violencia machista y sustentan el binomio machismo-capitalismo.

En una sociedad igualitaria, Suecia está más cerca de ello, esta violencia económica no se produce porque no cobras distinto por el mismo trabajo en función de tus genitales. La violencia económica se produce a tres niveles: personal, social y gubernamental.

A nivel personal, el hombre machista tiene el control sobre los ingresos, el cónyuge tiene que rendirle cuentas de los gastos que realiza y en muchas ocasiones no puede trabajar o por no tener salud mental para ello, por los estragos que hace el machista en su autoestima, o porque directamente no le deja. El machista permite el trabajo remunerado de su pareja cuando con su salario no llega para el sostenimiento familiar y aún así quiere el control de los ingresos/gastos, tomando las decisiones económicas importantes.

A nivel social, las mujeres tienen peores condiciones de contratación, techo de cristal (no se les permite ascender a puestos superiores a partir de cierto escalón por ser mujeres, a pesar de sus méritos) y desigualdad salarial con el mismo nivel de formación y desempeño laboral. Eso sin entrar en los acosos sexuales en el ámbito laboral.

A nivel gubernamental, la mayor parte de la población pensionista es femenina, especialmente las viudas. Al recortarse sus pensiones, no incrementar el IPC es un recorte encubierto, privatizando la sanidad de forma que tengan que pagarse su medicación, recortando en la dotación para los dependientes, subiendo los impuestos indirectos, financiando a los bancos que mediante estafas secuestran literalmente sus ahorros, se está ejerciendo violencia económica que se traduce en muertes y condiciones de vida indignas que atentan flagrantemente los DDHH.

También a nivel gubernamental, las mujeres agotan antes sus prestaciones de desempleo y ayudas, dado que tienen peores contratos. Teniendo en cuenta que la población más castigada son las cabezas de familia monoparentales que están asumiendo, muchas veces en silencio, otros tipos de violencias machistas, la situación es particularmente desesperante no sólo para ellas, sino también para los menores a su cargo. Un tercio de los menores de España viven en condiciones de pobreza.

Pero por si a alguien le cabe duda de la existencia de violencia económica, esta también se extiende a todas las personas, permitiendo e ignorando el fraude fiscal de las grandes empresas y patrimonios, persiguiendo y castigando el pequeño fraude que se genera por necesidad de subsistir, cronificando así la situación de exclusión y pobreza.

Esta violencia económica se traduce en que las personas no puedan pagar sus viviendas, compradas o de alquiler. En España, y en la mayoría de sociedades capitalistas deprimidas, se prima el derecho de los propietarios a tener una propiedad con la que especular que a la persona que no tiene dónde caerse muerta, echándoles a la calle y excluyéndoles de la sociedad, haciéndoles creer que su situación es culpa suya, cuando no es así, y que no son dignos de ser tratados como seres humanos. Los sin techo son alimañas para la sociedad, en lugar de vecinos y vecinas que necesitan ayuda para salir del agujero en el que han caído, por su propio pie o empujados por otros.

¿Ocurre todo esto en Suecia? Viendo los datos, va ser que no. Ahí es donde vive Falkvinge, creyendo que todos los Estados europeos han alcanzado el Nirväna de Ikea.

Falkvinge no es consciente de muchas cosas, que probablemente en Suecia están minimizadas gracias a un Estado del Bienestar que ha sabido resistir la crisis (que en el Estado español se dice: estafa capitalista). Pero insistimos que no todo el monte es orégano, así que asumiremos que en su país tampoco todo es perfecto.

Aún así, hay tantas cosas que Rick ignora en su visión del movimiento internacional pirata en su encarnación española que haremos una lista con las más sangrantes.

No es consciente que en España cualquier persona que se salga de la heteronorma va a sufrir algún tipo de violencia machista, o combinación de varias.

Tampoco es consciente que el maltrato psicológico que tienen que soportar los trabajadores en España, que con contratos precarios temporales tienen que dejarlo todo tirado para hacer horas extras que se avisan con sólo una hora de anticipación, y si no, cuando se acabe su contrato no le vuelven a llamar.

No es consciente que en España es imposible conciliar vida privada con vida laboral, especialmente a los que tienen personas a su cargo: hijos menores de edad, discapacitados, ancianos dependientes.

No es consciente que los que ancianos españoles que tienen “suerte” de vivir en una residencia no están bien cuidados.

No es consciente que los autónomos españoles son los nuevos esclavos del siglo XXI que no pueden tener vacaciones ni jornadas inferiores a 16h diarias ni “derecho” a enfermarse.

No es consciente que hay clases hasta entre los refugiados, porque sí, en Europa se hacen distinciones. Cuando interesa se ayuda a determinados refugiados y a otros, como los palestinos, se permite que se pudran en la mierda, por no tener el valor de posicionarse en contra de las salvajadas que hace Israel. Por no hablar de lo acogedora que es Europa cuando Dinamarca se plantea facilitar el embargo de bienes y posesiones de refugiados para sufragar su acogida. O de lo sucedido en aguas de Ceuta, donde la Guardia Civil asesinó a 15 migrantes que no sabían nadar, a “mandato” del Frontex. Acogedora de narices, por no decir otra cosa. Porque no es sólo Dinamarca o España, sino que en otros países también se han planteado ideas contrarias a la decencia y los derechos de las personas que huyen de la guerra de Siria.

No es consciente que el fascismo está resurgiendo con más virulencia en el sur de Europa, con la represión y violencia que conlleva. Aunque la resistencia antifascista no los deja avanzar.

A escala global, le debemos reprochar que no es consciente que el planeta es finito. Sí, es una ingente masa de millones de toneladas, pero incluso así, sigue siendo finito y existen indicios que estamos en el mismísimo Peak Oil. Lo que no está claro es si estamos al inicio o saliendo del mismo. La crisis energética cuando se acabe el petróleo en las próxima décadas provocará un cataclismo que la crisis que vivimos hoy y las guerras mundiales del pasado quedarán como juegos de niños comparada con la que nos viene.

Por último, no es consciente que la mayor parte de la gente que piratea no son intelectuales de clase media que juegan a la política en su tiempo libre. Los “core team” concienciados son los menos. La mayor parte de los que descargan cosas, los que piratean señales wifi, etc. son los mismos que compran tabaco de contrabando desde tiempos inmemoriales. Unos por necesidad, otros por no estar de acuerdo con el sistema que, como los piratas de antaño, se buscan la vida para vivir de acuerdo con sus ideales.

Estos piratas no trabajan en el movimiento pirata ni en su proyecto político mientras el movimiento no se posicione en contra del capitalismo (de amiguetes) establecido y busque un sistema alternativo nuevo que se adapte a los tiempos que vivimos. Uno con raíces piratas, que parece que nos avergonzamos de la ética hacker y sus consecuencias. Esto no está censado, no hay forma de probarlo, pero es lo que percibimos los piratas más activos en las personas que nos hemos encontrado en estos años. Rick Falkvinge no representa en ningún momento a estos piratas. Por favor, Rick, no generalices.

Lorena Müller

About Lorena Müller

I’m an Italian-Argentinean citizen living in Madrid, Spain since 2002. I’m photographer, social media and IT consultant. I'm 15M (Indignados) activist. I joined the Pirate movement in 2013 as an active member, working on amendments for the last European elections’ Common European Pirate Program and managing our social networks. Currently I’m also the Confederación Pirata chairwoman. I believe in liquid democracy, active participation in public life and left wing ideology. I'm feminist, antifascist and pirate. Without Human Rights there is not any Democracy. P-)

All content is CC-BY if not mentioned otherwise. Please link back to us if using content.